Estimados lectores: En vista de la importancia que este tema posee para los destinos de nuestra nación, he decidido exponerlo bajo la sección de ‘documentos’ y no bajo el de ‘noticias’. Esperemos que esta iniciativa se implemente adecuadamente y sirva de ‘brújula’ para que actuales y futuros gobernantes en los diferentes niveles siempre encuentren el ‘norte’ en sus funciones… (PMC)
* Junto a los candidatos a la Presidencia de la República de Honduras de las elecciones 2009, Lobo Sosa suscribió el compromiso de iniciar, a partir del 27 de enero de 2010, un proceso de desarrollo planificado, orientado a concretar un Plan de Nación al año 2040.
*Mediante este plan de país, se entiende el desarrollo humano como un proceso mediante el cual, se ofrece a las personas mayores oportunidades. Entre las cuales, las más importantes son una vida prolongada y saludable, libertad política, la garantía de los derechos humanos y educación.
*Para los creadores de este plan de nación, es imprescindible eliminar de la economía, esta propensión a generar desequilibrios pronunciados y recurrentes, no recurriendo al simple expediente de implementar periódicamente políticas que conviertan en estable a una economía inestable y generen certidumbre.
* Cuando el proyecto esté definido, será enviado al Congreso, donde debe ser apoyado por la mitad más uno. Según Lobo Sosa, si se logra concertar el plan, se mandará una señal al mundo que la sociedad hondureña está unida y dispuesta a salir adelante.
* Para estructurar el plan, se tomarán en cuenta los planes de gobierno de todos los ex candidatos presidenciales que fueron presentados durante la campaña política. Asimismo, se busca reunir la información existente de planes para operativizarlos e incluirlos en uno.
Desde hace varios años, el mundo ha escuchado en reiteradas ocasiones, una palabra, que cada nuevo gobierno de un país, ha puesto de moda: Plan de nación. Uno de los más famosos fue el “Plan Marshall”, que fue impulsado por el gobierno de Canadá y que posteriormente Los Estados Unidos, implementó para invertir en los países europeos que habían sido víctimas de la segunda guerra mundial. Desde entonces, los rusos implementan planes quinquenales, que los desarrollan en materia energética e infraestructura. En Latinoamérica está el ejemplo de Chile, que sigue un plan de nación que aún está en vigencia; Taiwan fue otro de los países que siguió una planificación, y ahora es uno de los países más prósperos del mundo; entre otros casos más, que han influenciado a Honduras, para que en un esfuerzo por obtener una oportunidad única para encauzar el futuro de la nación, busque poner en práctica una visión de país a 30 años.
Esto a través de un proceso de planeamiento participativo, ordenado, sostenido y permanente que fue firmado en su momento por el actual presidente electo de Honduras, Porfirio Lobo Sosa. Junto a los candidatos a la Presidencia de la República de Honduras de las elecciones 2009, Lobo Sosa suscribió el compromiso de iniciar, a partir del 27 de enero de 2010, un proceso de desarrollo planificado, orientado a concretar un Plan de Nación al año 2040, fundamentada en varios principios:
-Mediante este plan de país, se entiende el desarrollo humano como un proceso mediante el cual, se ofrece a las personas mayores oportunidades. Entre las cuales, las más importantes son una vida prolongada y saludable, libertad política, la garantía de los derechos humanos, educación, respeto a sí mismo y acceso a los recursos necesarios para tener una buena calidad de vida.
Además, se considera que el desarrollo atañe, en esencia, no a las cosas, sino a las personas. Y debe estar orientado hacia la ampliación de las oportunidades para aumentar su bienestar, aumentar la integración y la solidaridad dentro de la sociedad, avanzar hacia la construcción de democracias sostenibles donde las personas ejerzan una ciudadanía activa y lograr relaciones más armoniosas y provechosas con la naturaleza.
El analista social, Julio Raudales explicó a HABLEMOS CLARO FINANCIERA, que este plan de nación abarcaría siete periodos constitucionales y tendría una primera revisión dentro de 10 años, osea, en el 2020.
Los participantes de esta firma conciben el crecimiento económico, no como un fin en sí mismo, sino como un medio. "Conocemos que no basta con cualquier tipo de crecimiento económico para generar desarrollo. Creemos que se requiere de un tipo de actividad económica nacional en la cual, los hondureños no sólo sean el destinatario final de sus frutos, sino que además, sean el recurso más valioso. Esa doble condición implica la existencia de tres tipos de mecanismos: aquellos que ayuden a las personas a participar de manera creativa y eficiente en el quehacer productivo y a recibir por ello una adecuada retribución, aquellos que permitan una adecuada distribución de los frutos del progreso nacional, y aquellos que permitan producir sin crear desequilibrios irrecuperables entre la vida social y la vida natural”, reza el documento oficial del plan.
Se considera también, que el desarrollo se fundamenta en un tipo particular de sistema político. La calidad de vida a la que aspira la sociedad hondureña, sólo puede ser construida en el marco de un sistema político democrático, en el cual exista un reconocimiento permanente de los conflictos entre los distintos grupos sociales y políticos, y existan también los mecanismos institucionales capaces de resolver o minimizar esos conflictos por la vía del consenso y el diálogo.
Se remarca que las diferencias entre los ciudadanos no deben ser ocultadas ni negadas y, por el contrario, la acción estatal debe estar orientada a brindar respuestas específicas que se adapten a las necesidades de cada familia hondureña. Es pues, imprescindible consolidar un sistema político para una sociedad que busca aumentar la inclusión social, económica y política, y que busca crear las mejores condiciones, para que cada hondureño sea una persona con deberes y derechos iguales a los demás.
Primer lineamiento
En el marco de esta justificación, la visión de país se suscribió con el primer lineamiento recalcando que la estabilidad macroeconómica es el inicio del desarrollo. Durante los últimos treinta años, la economía hondureña ha mostrado diversos signos de inestabilidad estructural, y esta inestabilidad ha resultado en una tasa promedio anual de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) apenas superior a la tasa de crecimiento de la población, que no permite reducir la pobreza ni realizar esfuerzos significativos para disminuir las inequidades sociales.
Estas crisis recurrentes exigen un esfuerzo desproporcionado de la población y del aparato productivo para corregir los desequilibrios en medio de procesos de ajuste que tienden a suprimir los excedentes que la economía tiene el potencial de generar.
Para los creadores de este plan de nación, es imprescindible eliminar de la economía, esta propensión a generar desequilibrios pronunciados y recurrentes (fiscales, monetarios y en el sector externo), no recurriendo al simple expediente de implementar periódicamente políticas que conviertan en estable a una economía inestable y generen certidumbre, orden y predictibilidad en las condiciones económicas que enfrentaran las familias y las empresas hondureñas.
Segundo lineamiento
Un segundo punto, que resalta la visión de país en 30 años es la seguridad como requisito del desarrollo, considerando que la inseguridad de las personas y sus bienes, así como la falta de respeto a la ley y a las normas sociales de convivencia destruyen el tejido social y las oportunidades para que los hondureños disfruten la calidad de vida que anhelan.
Honduras registra una tasa de 57.9 homicidios por cada 100,000 habitantes en 2008, forma parte de la lista de los países más violentos de Latinoamérica.
La inseguridad, no sólo física sino también jurídica, debe ser combatida mediante un esfuerzo permanente, asignando recursos públicos y privados para reducir la violencia, mejorar las instituciones operadoras de justicia, devolver al hondureño la confianza en la prevalencia del Estado de Derecho, consolidar la independencia, transparencia y eficiencia del Poder Judicial, combatir el narcotráfico y el crimen organizado, erradicar la corrupción, proteger a las mujeres, a los niños y a los jóvenes, acrecentar la seguridad de nuestras ciudades, imponer el respeto a las normas de la convivencia social y el respeto a los derechos humanos. La estrategia para restablecer la paz y el orden, como valores fundamentales de la convivencia social, requiere del esfuerzo colectivo y participativo de todos.
Así también, lo considera el Presidente electo de Honduras, Porfirio Lobo Sosa, quien desde ya comenzó a sentar las bases para integrar el plan de nación y comenzar un diálogo nacional que servirá para definir su gobierno de cuatro años.
Lobo Sosa se reunió con representantes de la iglesia, empresarios y ex candidatos presidenciales que participaron en los comicios del domingo 29 de noviembre.
El objetivo de Lobo Sosa es diseñar las grandes líneas del plan que se desarrollará en el país en los próximos siete gobiernos en las áreas de educación, salud, seguridad e inversión, sectores en los que el país presenta los mayores atrasos.
Cuando el proyecto esté definido, será enviado al Congreso, donde debe ser apoyado por la mitad más uno. Según Lobo Sosa, si se logra concertar el plan, se mandará una señal al mundo que la sociedad hondureña está unida y dispuesta a salir adelante.
Propuesta conjunta
Para estructurar el plan, se tomarán en cuenta los planes de gobierno de todos los ex candidatos presidenciales que fueron presentados durante la campaña política. Asimismo, se busca reunir la información existente de planes para operativizarlos e incluirlos en uno.
Por su parte, el presidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) Amílcar Bulnes, dijo que el país requiere urgentemente de un plan de nación que comience a ser aplicado en este próximo gobierno. El representante del sector empresarial solicitó que el nuevo gobierno trabaje por la seguridad jurídica para construir un clima favorable a la inversión nacional e internacional.
La cúpula empresarial se manifestó a favor de apoyar al nuevo gobierno para sacar a Honduras adelante y trabajar a favor del establecimiento de un plan de país.
Por su parte, Gabriela Núñez, actual ministra de Finanzas, considera que en el plan de nación el Estado no puede alejarse de políticas de compensación social, especialmente en épocas de crisis. Aunque también es cierto que el Estado tiene que ser capaz de eficientar el gasto, con mayor calidad en el uso de los recursos.
Núñez comentó que en el Plan de Nación de deben focalizar los subsidios, siempre que se tenga contabilizado el recurso. Para la actual funcionaria es necesario que este plan contemple dentro de las cifras de finanzas en que momento se brindarán subsidios y bajo que principio, y recomienda que sea bajo el principio de transparencia, focalización y condicionamiento para su entrega.
“El plan de nación se puede hacer acuerdos con los organismos internacionales y echar andar proyectos de infraestructura que generan empleo, pero tiene que realizarse con políticas de mediano y largo plazo. Creo que debe ser con un plan de nación donde se muestre que existe conciliación nacional la inversión extranjera se puede dar a muy corto plazo”, de acuerdo con lo comentando por Arturo Corrales, empresario y asesor político.
"Tener un plan de nación disminuye la presión sobre las exigencias de empleo gubernamental, lo que significa que si el plan de nación permite definir claramente los fondos para inversiones en infraestructura, se pueden ofrecer empleos y reducir las cifras de empleomanía en el gobierno, que tanto pesa en las finanzas públicas", detalló Corrales.
Para el presidente electo, Porfirio Lobo Sosa es una meta consolidar el Plan de Nación y comenzar a ponerlo en vigencia a partir del próximo 27 enero del 2010.
El plan de la economía
Para los expertos, no cabe duda que el 2010 será un año de grandes retos. El nuevo gobierno tendrá que enfrentarse en primera instancia a una población hondureña fragmentada, con pocos recursos y con muchas necesidades.
El gobierno de Roberto Micheletti entregará a Porfirio Lobo Sosa una de las economías hondureñas más afectada de los últimos tiempos.
Los ingresos se proyecta que caerán en un 15 por ciento para finales del año, como consecuencia de tres aspectos fundamentales: La crisis del precio del petróleo, la crisis económica internacional y la crisis política interna.
Para Mauricio Díaz Burdeth, director de Foro Social de la Deuda Externa de Honduras (FOSDEH), no hay duda que el gobierno electo asumiría en las peores condiciones en las que un gobierno ha podido asumir en muchos años. En primer lugar la problemática interna, que aunque ya se ha comenzado a encontrar salidas, todavía hay un ambiente delicado en el que todavía hay insatisfacción de varios sectores, que se ha puesto en entredicho la institucionalidad del país y la democracia.
Burdeth aseguró que la inconformidad es evidente, en el caso del Partido Liberal donde se dio a todos los niveles un castigo político. “Existe gran inconformidad por un sistema político que ha sido incapaz de resolver problemas sociales, es un ambiente claro y que no cabe duda que el país sigue dividido y es delicado porque la fuerza en el país es fuerza interna buscarla en el exterior puede contribuir pero no es la solución, la salida es que la nación entera tiene que reencontrarse”.
Burdeth detalló que todos los ingresos han caído, independientes de cuál es la valoración del 2009, no hay ningún ingreso que haya aumentado, hablamos de un 10 y 15 por ciento de reducción.
Honduras dejó de exportar básicamente de la industria de la maquila, especialmente a Estados Unidos donde disminuyó la capacidad de consumo.
Además se dio una pérdida de empleos en los Estados Unidos afectando el envío de remesas, aunque no fue tan catastrófico como en México, ya que se espera que llegue a un 13 ó 14 por ciento de reducción de llegada de remesas para el 2009 que es el principal ingreso neto que tiene el país, aunque tiene un gran costo humano y familiar.
El total de exportaciones de bienes y servicios se calcula que caerá en 1,100 millones de dólares al final del 2009.
Otra variable externa es lo que tiene que ver con las importaciones que se calcula caerán en 2,500 millones de dólares, lo que significa la caída de un 25 por ciento en comparación con el 2008. Los ingresos de las familias hondureñas se han disminuido y por lo tanto el consumo importado ha disminuido.
Un aspecto que pudo afectar el ritmo de las importaciones es la precaución familiar, se tomó con más cautela el consumo, quizás por la incertidumbre de la crisis política y económica. "Cuando los familiares comenzaron a decir que no iban a mandar remesas se comenzó a reducir el consumo", dijo Burdeth.
Además hubo una pequeña campaña en los últimos meses para intentar motivar el consumo de producto local promovido por la Secretaría de Industria y Comercio (SIC) y denominado "HECHO EN HONDURAS".
La Secretaría de Finanzas expresó con claridad que al menos 6,000 millones de lempiras se han dejado de percibir en términos de recaudación tributaria en el año 2009, en este sentido el Foro Social de la Deuda Externa de Honduras (FOSDEH) ve como ventaja la reducción de las importaciones.
En relación a los fenómenos devaluativos, Burdeth expresó que están siempre a la vuelta de la esquina y es un fantasma que sigue a todas las naciones, "en la medida que un país importa más de lo que exporta entonces el precio de la moneda disminuye".
Agregó que "aún reconociendo que todos los ingresos externos han caído, también las remesas han caído y eso ha logrado equilibrar un poco las cosas en términos monetarios para que el lempira no se devalúe y se logren reservas internacionales con la capacidad para comprar 3.5 meses de importaciones”.
Además, se debe considerar que existe cierta estabilidad en la inflación porque estos dos indicadores son importantes en términos de capacidades de compra y venta de bienes y servicios.
Una de las recomendaciones del FOSDEH es solicitar la readecuación de la cartera de créditos con los organismos internacionales, eso significa encontrarse con el BID y BM y reprogramar las fechas de pago y revisar el estatus de los créditos, "que también sean menos burócratas para dar soluciones y en este momento necesitamos un apoyo concreto y rápido".
En segundo punto se recomienda tener claro cuál es la deuda interna de Honduras, "no podemos estar en el limbo sin saber el dato de deuda, aunque el BM ha dicho que es más fácil encontrarse con el dato de la deuda externa y no interna, porque es un desastre".
Para los expertos es sorprendente que el gobierno no haya liquidado las finanzas del 2008 y el primer semestre del 2009.
"Un país así no puede seguir, sin saber cuáles son sus ingresos y gastos no puede avanzar y no hay cooperación internacional que este dispuesta a meter dinero sin tener la certeza de recuperarlo o con la duda que sea mal utilizado", recalcó Burdeth.
Añadió que "nosotros vemos con entusiasmo el planteamiento de hablar de un plan de país, un plan de visión, un plan de desarrollo, que para el FOSDEH es necesario buscar nuestras propias capacidades, sino somos capaces de ver qué queremos en los próximos 25 años, no tenemos futuro y esa responsabilidad la tenemos más lo que sabemos leer y escribir".
En la visión de FOSDEH, un plan de nación es un esfuerzo muy grande que no puede estar bajo la responsabilidad de un solo gobierno, pero tiene que sentarse las bases de forma urgente, el manejo irresponsable del país, el manejo inapropiado de recursos no puede ser.
Por su parte, Arturo Alvarado, ex ministro de Finanzas, es vital la reconciliación de la familia hondureña dada la polarización y la semilla del odio que sembró el ex presidente Zelaya. "Luego convencer a todos los sectores que si deseamos mejorar las condiciones económicas y sociales del país, todos absolutamente todos tenemos que aportar nuestro granito de arena. Si no mejoramos las condiciones de las grandes clases pobres, dentro de poco saldrá otro falso mesías, ofreciendo el cielo y la tierra. También hay que enfrentar la lucha contra la corrupción y aquí hay que unificar a las distintas instituciones del país para que actúen en forma granítica para combatir este flagelo".
La presión tributaria de Honduras es de las más altas de la región centroamericana, aunque se podría fortalecer más con medidas para mejorar la eficiencia de la Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI), ampliar base de contribuyentes y eliminación general de exoneraciones y exenciones. Sin embargo, uno de nuestros problemas es que los ingresos que se generan se dedican en su gran mayoría a pagar sueldos y salarios. Para el caso, en el presupuesto 2010, el 74% de los ingresos tributarios se dedica a pagar sueldos y salarios, lo cual es insostenible para cualquier país.
De nada sirve que se incrementen los ingresos si continuamos con la misma práctica del mal uso de los recursos. Habrá que tomar medidas de austeridad en el gasto público, revisar y focalizar los subsidios en los más pobres y redirigir los recursos hacia el gasto social y la inversión.
Obviamente que será tarea del nuevo gobierno, analizar la situación macroeconómica, proyecciones de crecimiento de la economía, inflación y otras variables para determinar cuál es la liquidez que necesita la economía