Source:http://www.hcfinanciera.com/izquirdaabajo.htm Author: José Adam Castelar Original Date of Article [DD.MM.YYYY]:01.11.2007 Contributor:honadmin
*Los Mipymes calculan que pueden sacar buen partido de cuatro rubros principales: artesanías, turismo, agroindustria y mueblería de madera. Todos estos campos están desarrollados en el área o requieren muy poco para tenerlos a punto de brindar una calidad óptima para el exigente mercado europeo
Como gotas de mercurio, los pequeños y medianos empresarios centroamericanos están aglutinándose. Piden la palabra, pues aunque el 96% de las empresas de la región pertenecen a este sector y generan el 54% del empleo, son unos perfectos desconocidos.
Tan desconocidos y sin poder político, que ahora se quejan de su exclusión del Tratado de Libre Comercio (TLC), entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos, y no quieren que les pase lo mismo con el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea.
En Panamá, se reunieron con el Centro para la Promoción de la Micro y Pequeña empresa en Centroamérica (CENPROMYPE), apoyada por la Cooperación Alemana (GTZ), y analizaron cómo sus bajos niveles de producción y la falta de respaldo gubernamental, impiden el crecimiento de estas empresitas, que juntas son el soporte económico de la región.
El Acuerdo de Asociación con la Unión Europea incluye tres temas fundamentales: el diálogo político, la cooperación y el Tratado de Libre Comercio, que abrirá un mercado de casi 500 millones de consumidores en los 27 estados comunitarios.
Primero, lo primero
Juan, quien sólo quiso ser identificado por ese nombre, relató para HABLEMOS CLARO FINANCIERA que se desmoronó cuando lo despidieron, pero recordó una vieja tradición familiar de hacer pan en casa. Invirtió el dinero de sus prestaciones laborales en un pequeño horno para vender en su vecindario, y su suerte dio un vuelco cuando su producto se vendía, nunca mejor dicho, como pan caliente.
Con tanto trabajo, apenas se enteró cuando tuvo que comprar otro horno y contratar personal. La modesta administración del negocio tuvo que tecnificarla y organizar los vehículos que ya distribuían su producto por toda la ciudad. Inesperadamente tenía una empresa.
Como esta panadería, crecieron otras empresas: zapaterías, sastrerías, fábricas de bocadillos, de condimentos y de artesanías, que sin proponérselo, en la mayoría de los casos, comenzaron a exportar su producto.
Este surgimiento espontáneo y sin planificación, mantiene a estas pequeñas empresas alejadas unas de otras, sin cooperación mutua, ni asistencia técnica, sólo atendidas por la cooperación internacional que, como la GTZ, entendieron el impacto económico y social de estos negocios.
Con esto lograron organizar por primera vez a las Mipyme de toda la región, conformarlas en un comité, y buscar su participación directa en este acuerdo con la Unión Europea.
Mucho por hacer
La lista de asignaturas pendientes es enorme para las Mipymes, y comienza con la categorización. No hay un estándar, en cada país una pequeña o mediana empresa varía en el número de empleados y en los ingresos.
Pero además, los pequeños empresarios carecen de infraestructura tecnológica y de mano de obra especializada, porque hay muy poca inversión en la formación del recurso humano, y por supuesto, esto también se nota en la poca capacidad de negociación.
Si esto no bastara, mantienen un escaso desarrollo en el mercado de capitales, falta mucha investigación y encima casi no tienen innovación en sus productos y servicios.
A este panorama oscuro se suma la dificultad de encontrar financiamiento en la banca, la deficiente administración gubernamental que dificulta la obtención de permisos y licencias, la corrupción y, por supuesto, la criminalidad en las calles.
¿Qué ofrecen?
Los pequeños y medianos empresarios reunidos en Panamá, coincidieron en que el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea será una puerta importante, no sólo ateniéndose a lo que pueden exportar, que en definitiva puede ser poco, pero sí a abastecer el mercado local que estará vinculado con este gran mercado mundial.
Sin embargo, calculan que pueden sacar buen partido de cuatro rubros principales: artesanías, turismo, agroindustria y mueblería de madera. Todos estos campos están desarrollados en el área o requieren muy poco para tenerlos a punto de brindar una calidad óptima para el exigente mercado europeo.
Bastante de la industria de artesanías está en manos de las mujeres organizadas, esto representa un importante valor agregado en la comunidad europea, que se solidariza con estos proyectos, aparte de la calidad del producto. Parecido ocurre con la mueblería de madera preciosa, que se vende muy bien y ya tiene un mercado abierto en el viejo continente.
El turismo parece prometedor; la derrama económica alrededor de los hoteles y los centros recreativos, caerá directamente sobre la pequeña y mediana empresa, que abastece a estos grandes negocios, y otras brindan sus productos y servicios a los visitantes.
Con todo, los pequeños y medianos empresarios están aprendiendo que juntos pueden conseguir mucho, se seguirán reuniendo para ganar más espacio, más poder político y un poquito más de dinero. Foto-Source-URL:N/A
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