
Source:http://www.hcfinanciera.com/derechadown.htm Author: Hablemos Claro Financiera Original Date of Article [DD.MM.YYYY]:01.11.2007 Contributor:honadmin
Las dificultades históricas que han impedido un TLC con la Unión Europea
Antes del nacimiento de un Mercado Europeo único, las políticas de importación de banano en la Comunidad Europea variaban considerablemente entre los diferentes países.
La Comunidad Europea estableció la Organización del Mercado Común del Banano o Régimen del Banano. La nueva política consistía en permitir a los productores domésticos de la Comunidad Europea exportar el banano a los estados miembros sin pagar impuestos de ninguna clase, definir cuotas para el acceso libre de impuestos del banano proveniente de los países beneficiados, imponer un sistema de licencias de importación para un volumen específico de banano proveniente de la zona dólar y limitar importaciones adicionales mediante tarifas excesivamente altas.
Desde su creación en la década de 1950, la Unión Europea (UE), ha desarrollado sus relaciones con el resto del mundo a través de una política comercial común: “La ayuda al desarrollo (en muchos casos vinculada a intereses comerciales europeos), y a los acuerdos comerciales y de cooperación con países individuales y grupos regionales.
La política comercial común de la UE funciona a dos niveles. Por una parte, en la Organización Mundial del Comercio (OMC), donde la UE participa activamente en el establecimiento de las normas del sistema multilateral de comercio mundial y, por otra parte, la UE negocia sus propios acuerdos bilaterales con países o grupos regionales de países.
La UE registra una población actual de 450 millones de habitantes, una cifra superior a la de los Estados Unidos y Rusia juntos, y se ha convertido en la mayor potencia comercial del mundo y genera la cuarta parte de la riqueza mundial. En la actualidad, la UE es el segundo socio comercial más importante de América Latina, su fuente principal de inversión directa y el primer donante de ayuda al "desarrollo" de la región.
A finales de 2003, desde Europa se esbozaron dos acuerdos de cooperación y diálogo político separados, uno con la Comunidad Andina y otro con América Central. Los intereses entre UE y Centroamérica para formular un Acuerdo de Asociación, fueron anunciados durante la IV Cumbre de Jefes de Estado de la Unión Europea, América Latina y el Caribe, celebrada en Viena a mediados de mayo del 2004. En la Declaración de Viena, con la que se finalizaba oficialmente la Cumbre, los gobiernos declaraban en su artículo 31: "Recordando el objetivo estratégico común de la Declaración de Guadalajara y teniendo en cuenta el buen ejercicio conjunto de evaluación de la integración económica regional llevado a cabo con Centroamérica, celebramos la decisión tomada por la UE y Centroamérica de entablar negociaciones relativas a un acuerdo de asociación, incluida la creación de una zona de libre comercio. Centroamérica ha confirmado su compromiso de aplicar, tal como estaba previsto, las decisiones adoptadas por los Jefes de Estado centroamericanos el 9 de marzo en Panamá, así como buscar la ratificación del Tratado centroamericano sobre inversiones y servicios y desarrollar un mecanismo jurisdiccional que pudiera garantizar la aplicación de la legislación económica regional en toda la región. Acogemos con satisfacción la participación de Panamá en el proceso (...)."
Las relaciones entre CA y UE
Entre la Unión Europea y América Latina existe un amplio historial de relaciones diplomáticas, políticas y económicas, las cuales han tenido diversas etapas muy ligadas a la expansión y la modificación del espacio político y territorial europeo y a los cambios operados en Latinoamérica a lo largo del tiempo.
Con Centroamérica, durante la década de los ochenta se desarrolló un fructífero proceso que dio como resultado el Diálogo de San José, instaurado como mecanismo de intercambio político y cooperación, diseñado al principio para darle continuidad y apoyo al proceso de pacificación de la región y posteriormente transformado en una herramienta para el impulso del proceso de cooperación y comercio.
Sin embargo, la Unión Europea dejó claro a partir de 1994 (en su documento básico sobre las relaciones de la Unión Europea y América Latina), que aunque se propone fortalecer el diálogo político desde el compromiso mutuo con la democracia y los derechos humanos, su interés primordial en América Latina va estar más enfocado en la promoción del comercio y la inversión a través de acuerdos comerciales.
Después del Acuerdo de Luxemburgo en 1999, el sustento que al inicio tuvo el diálogo político se fue diluyendo. La cooperación fue un instrumento utilizado en Guatemala para apoyar el proceso de reforma política, la modernización del sistema de justicia y el logro de la estabilidad democrática para fortalecer el Estado de derecho, pero el objetivo prioritario ya estaba orientado a fortalecer los vínculos comerciales, al punto que la crisis del banano (el incremento del arancel al banano proveniente del exterior de la Unión Europea hizo que algunos países de América Latina, incluidas Guatemala y Costa Rica demandaran a la UE en la OMC), amenazó con enfriar las relaciones.
La comisión mixta conformada a partir del Acuerdo de Luxemburgo, ha viabilizado los cambios sugeridos dentro del Sistema General de Preferencias (SGP), para activar el intercambio comercial como prioridad para ambas regiones. A partir de esos años, las empresas europeas han invertido importantes capitales en sectores estratégicos de Centroamérica y los empresarios locales están interesados en profundizar el ingreso de un mayor volumen de productos a Europa.
El nacimiento de las ONG´s
La cooperación de la sociedad civil europea (entendiendo por esta la cooperación no gubernamental, donde la ayuda es en condición no retributiva, sino donaciones), surgió con objetivos de ampliar y fortalecer las organizaciones sociales de Centroamérica.
Se inició en el contexto de la guerra fría y la intensificación de los conflictos armados en Centroamérica, a finales de los setenta y principios de los ochenta. El triunfo de la revolución Sandinista en Nicaragua; la agudización de los conflictos armados en El Salvador y Guatemala; la presencia de la Contra nicaragüense en Honduras, constituyeron un escenario que desafiaba la hegemonía e intereses de los EEUU en la región, lo que incrementó la presencia e intervención de esta potencia en los asuntos internos de la región. Todo ello propició el florecimiento de aproximadamente más de mil ongs locales en Centroamérica.
En la década del setenta, la cooperación europea era escasa, y de muy poca trascendencia, con el triunfo de la revolución sandinista en 1979 el apoyo e interés en la región aumentó, cientos de ONG´s europeas se trasladaron a Nicaragua para cooperar con el proceso transformador revolucionario y las perspectivas democráticas que se vislumbraban en la región.
Este auge de las ONG´s europeas fue incrementándose conforme avanzaron las condiciones e iniciativas para solucionar los conflictos armados. Los años noventa sobresalen por los cambios que se manifiestan en la región al lograrse la paz, orientándose la ayuda a los programas de reconstrucción y reinserción de ex combatientes a la sociedad y estructuras productivas, iniciándose cambios en las prioridades e intereses de los donantes.
El huracán Match, en octubre de 1998, (Centroamérica recibió entonces la mitad de la ayuda de la UE para América Latina) y la tendencia en los noventa de reducción de Estado en Centroamérica y de recortes presupuestarios en las partidas destinadas a programas sociales, continuó y sigue siendo un incentivo y condición que permite seguir canalizando recursos hacia el área. El Acuerdo Marco para la Cooperación de 1993 pretendió paliar los acuerdos de ajuste estructural aplicados para la modernización y dinamización de las economías centroamericanas. Sin embargo, a la fecha de hoy, no se ha hecho ningún balance de lo que fue ese acuerdo.
La guerra del banano
El banano es el producto principal en el comercio mundial y la fruta más popular en el mundo. Según estimaciones estadísticas del Fondo de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el total de exportaciones de banano en el mundo fue de 14.7 millones de toneladas durante el 2002. Las estadísticas mostraron también un incremento en la producción de la fruta durante las últimas décadas (de un 18% en los años 1960 y 1970, a alrededor de un 22% en la década de 1990).
El comercio internacional del banano inició a finales del siglo XIX. Anterior a esa fecha, los europeos y norteamericanos no tenían la posibilidad de disfrutar de la fruta debido a la inexistencia de transporte apropiado para este producto.
Antes del nacimiento de un Mercado Europeo único, las políticas de importación de banano en la Comunidad Europea variaban considerablemente entre los diferentes países. Por ejemplo, en Alemania las importaciones eran exentas de impuestos, los precios eran más bajos y el consumo per cápita mayor que en cualquier otro país de la Comunidad Europea. Bélgica, Dinamarca, Irlanda, Luxemburgo y Holanda aplicaban una tarifa del 20% para las importaciones de banano de la zona dólar. Francia, España, Grecia y Portugal producían banano dentro del país pero también importaban la fruta de los países ACP y de la zona dólar sujeto a un impuesto del 20%. Finalmente, Italia y el Reino Unido importaban de los países ACP e imponían una tarifa del 20% al banano proveniente de Latinoamérica.
Es evidente que esta política de proteccionismo resultaba costosa tanto para los consumidores de la Comunidad Europea como para los productores de las zonas a las que se les aplicaba el impuesto de importación.
Con el nacimiento del Mercado Común Europeo en 1993, la Comunidad Europea estableció la Organización del Mercado Común del Banano o Régimen del Banano. La nueva política consistía en permitir a los productores domésticos de la Comunidad Europea exportar el banano a los Estados miembros sin pagar impuestos de ninguna clase, definir cuotas para el acceso libre de impuestos del banano proveniente de los países beneficiados, imponer un sistema de licencias de importación para un volumen específico de banano proveniente de la zona dólar y limitar importaciones adicionales mediante tarifas excesivamente altas.
Las cuotas arancelarias para Centroamérica rondaban entre un 23%. Esto impedía el desarrollo de las plantaciones de América Latina, principalmente las manejadas por empresas transnacionales como Dole, Chiquita y Del Monte entre otras, las cuales manejaban la gran mayoría de la producción centroamericana.
A pesar de la alta tarifa europea, las plantaciones de América Latina se desarrollaron hasta alcanzar una productividad similar a 24 toneladas de banano por cada 4.5 hectáreas. Esto representa tres veces el rendimiento de cualquier territorio o nación de los llamados APC: África, Pacífico y el Caribe. Este fue el argumento principal que llevó a los Estados Unidos, apoyado por varios países centroamericanos (Costa Rica y Guatemala), ante la Organización Mundial del Comercio y su Organismo de Solución de Diferencias para solicitar intervención en el régimen de importación de banano impuesto por la Unión Europea, conflicto por el cual, muchos países aún mantienen asperezas con la Unión Europea.
Honduras beneficiado con el banano
A principios de 2005, Honduras estudió la posibilidad de demandar a la Unión Europea por el arancel aplicado a las exportaciones de banano de Latinoamérica.
El ministro de Industria y Comercio de ese entonces, Irving Guerrero, informó que aunque la mayor parte de la producción de banano de Honduras iba hacia el mercado estadounidense, igual perjudicaba al país porque otras naciones productoras o importadoras, obtenían mejor precio.
La demanda a la Unión Europea no se llevó a cabo, y ahora las autoridades de esta región anuncian que con la firma del Acuerdo de Asociaciones, se buscarían las mejores soluciones para que países como Honduras, tengan facilidades para la exportación de banano.
La comisaria de Relaciones Públicas de la Unión Europea, Benita Ferrero-Waldner, quien estuvo de gira por Centroamérica, promoviendo el Acuerdo de Asociación, manifestó a HABLEMOS CLARO FINANCIERA que “con el banano ha ocurrido lo siguiente: Se ha impuesto un arancel para proteger a los países del área que cosechan este producto, sin embargo, ha ocurrido un fenómeno muy interesante, y es que las exportaciones para los países de Centroamérica han aumentado en un 10%. Con el Acuerdo de Asociaciones se pretende negociar una solución consensual para los exportadores de banano, pero está claro que sólo se le dará privilegios a las naciones, así como Honduras, que no han ido a litigio por el arancel impuesto por la UE. Y eso nos parece ilógico negociar con un país que te tiene demandado a pesar de que estás negociando un Acuerdo de Asociación, por lo que esperamos llegar a la mejor solución, cuando llegue el momento.
Actualmente, el banano es el segundo producto de exportación de Honduras, detrás del café, con ingresos que en 2005 sumaron unos 150 millones de dólares.
Las violaciones a los derechos humanos y el continuismo de los regímenes autoritarios sensibilizaron a los europeos, lo cual en este contexto privilegió a canalizar recursos financieros a través de Organizaciones No-Gubernamentales (ongs), tales como fundaciones, partidos políticos, sindicatos y universidades, para fortalecer a la Sociedad Civil en Centroamérica.
A pesar de la alta tarifa europea, las plantaciones de América Latina han alcanzado una productividad similar a 24 toneladas de banano por cada 4.5 hectáreas. Esto representa tres veces el rendimiento de cualquier territorio o nación de los llamados APC: África, Pacífico y el Caribe
La comisaria de Relaciones Públicas de la Unión Europea, Benita Ferrero-Waldner, manifestó que sólo se le dará privilegios a las naciones, así como Honduras, que no han ido a litigio por el arancel impuesto por la UE a la exportación de banano. Foto-Source-URL:http://www.hcfinanciera.com/derechadown.htm
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